El cálculo es sencillo. "Sólo mirar 10 minutos los encantos de una mujer bien dotada es casi equivalente a un trabajo de 30 minutos con ejercicios aeróbicos", declaró la doctora Karen Weatherby, encargada del estudio.
La investigadora junto a sus colegas de tres hospitales de Frankfurt, Alemania, llegaron a la sorprendente conclusión después de comparar la salud de 200 pacientes ambulatorios masculinos (la mitad, instruidos para mirar a las mujeres y la otra mitad que se abstuvieron de hacerlo).
El estudio determinó que quienes observaban con más detenimiento y fijación los senos de las mujeres tenían menos problemas de enfermedad arterial coronaria.
"La excitación sexual hace el bombeo del corazón y mejora la circulación sanguínea", explicó la doctora Weatherby, quien agrego que "no hay dudas de que mirar los senos hace a los hombres más saludables".
En conclusión el estudio determina que poner los ojos en los atributos femeninos algunos minutos al día disminuye el riesgo de apoplejía y ataque cardiaco a la mitad.